|

El ambiente gráfico es una valoración general de un escrito, que determina la
tendencia positiva o negativa de éste en un marco global, de modo que la
polivalencia (aspectos positivos y negativos) de los signos analizados
posteriormente pueda ser cabalmente considerada.

Para evaluar el ambiente gráfico se utilizan principalmente los ocho aspectos
más significativos a nivel global: orden, tamaño, forma, dirección, presión,
velocidad, continuidad e inclinación; sin perder de vista la información
reflejada a través de la disposición, organización, aprovechamiento del espacio
y márgenes.

El aspecto general del escrito es entonces el que determina la valoración que
teñirá la interpretación del resto del estudio, especialmente en lo que a signos
puntuales se refiere.

Algunas consideraciones que deben tomarse en cuenta son:

-
La legibilidad y estabilidad de la escritura. Siendo positiva una escritura
legible y estable, es decir, sin cambios bruscos de forma o de tamaño.
-
La prolijidad y el aspecto general del escrito. Que implica cierto dominio del
papel y del elemento escritural, y un mínimo de claridad y organización en
cuanto a la producción gráfica.
-
La correcta utilización de márgenes. Que denota la interacción del sujeto con el
medio y su capacidad organizativa y productiva.
-
La disposición de las líneas y las palabras. Considerando como negativa una
escritura en la cual se entremezclan las zonas, o en la cual los espacios entre
líneas y palabras son excesivos.

De esta forma se obtiene como conclusión que un ambiente gráfico
positivo es aquel cuyos movimientos poseen orden, proporción,
regularidad y constancia, en un marco armónico y natural,
sin por ello perder la espontaneidad de movimiento y el estilo propio. El ambiente gráfico positivo denota
claridad y orden, aunque no necesariamente tiene que estar asociado a
belleza, pulcritud o rigidez.

El ejemplo de arriba corresponde a la escritura del célebre físico Albert
Einstein.

Nótese:
- Excelente disposición de márgenes y encuadre del saludo, del texto y de la
firma.
- Prolijidad y escritura legible, regular y constante.
- Líneas prudentemente espaciadas, con una dirección predominantemente
estable.
- Trazos firmes, ágiles, dextrógiros, con buena presión.
- Signos sobrios de originalidad y estilo. Escritura madura y cuidada.

En cambio un ambiente gráfico negativo es aquel en el que casi la totalidad de
los aspectos y rasgos componentes presentan cierto desequilibrio,
desorden o suciedad. Se asocia con la falta de control y equilibrio, visible a través de
una notable desprolijidad, líneas superpuestas (invasión de zonas),
ilegibilidad, suciedad, formas confusas o extrañas, retoques excesivos,
remarques.

El ejemplo de abajo corresponde a una escritura cuyo ambiente gráfico
negativo es notablemente evidente.

Nótese:
- Desprolijidad y escritura ilegible, muy inarmónica e inestable.
- Irregularidades de tamaño, forma, inclinación y presión.
- Invasión de zonas, espacios muy irregulares entre palabras y líneas.
- Retoques, remarques y reenganches casi constantemente.
- Variaciones en la altura y forma de crestas y ejes.
- Escritura muy movida, desordenada.

Por: Lauro Alonso - lauro@grafologico.com
- 06/05/2007
Se permite la libre difusión del presente artículo siempre y cuando no
se lo modifique y se cite la fuente.
 |